El Tribunal Supremo condena a un usuario de Facebook

El mundo de la Justicia se está llenando de sentencias que crean precedentes. Es el caso del titular de una cuenta en Facebook quien ha sido sentenciado al pago de una multa de 3.000 euros.

Los hechos se remontan al 2018, cuando unos vecinos entablan una relación de conflicto a la hora de llegar a un acuerdo sobre unas obras que limitan los terrenos de ambas partes. Las diferencias acaban expresándose en insultos y comentarios hirientes publicados en Facebook.

El Juez considera que “todos los usuarios de esa plataforma deben ser diligentes y responsables a la hora de administrar su cuenta” y “deben éticos para evitar este tipo de situaciones” aún y cuando los comentarios han sido vertidos por terceros en tu propio muro.

Facebook posee una política de condiciones de uso que prohíbe estas prácticas, pero en la práctica permanecen sino son reportadas. Además pueden constituir delitos según el país y la legislación donde se producen.

Por otro lado la plataforma contempla las sanciones temporales, las sanciones definitivas o incluso el bloqueo definitivo cuando la cuenta reportada infringe repetidamente o viola sus normas.

En el caso que nos ocupa, el hecho que no borrara las opiniones y las mantuviera “vivas” indica que el penado las apoyó indirectamente. Esos insultos fueron reiterados y prolongados en el tiempo.